¿Por qué nos cuesta tanto dormir bien en verano?

¿Por qué nos cuesta tanto dormir bien en verano?

¿Por qué nos cuesta tanto dormir bien en verano?

Coger el sueño a veces no depende de nuestra voluntad, y puede haber muchas situaciones que nos lo impidan, sobre todo en verano. En este nuevo post hablaremos de esas cosas que nos impiden dormir bien en verano para enfrentarnos a ellas:

Los medicamentos:algunos medicamentos como los antidepresivos, los antihipertensivos, los antiarrítmicos o los medicamentos para el síndrome de falta de atención con hiperactividad pueden alterar el sueño. Si sufres insomnio y tomas alguno de estos medicamentos debes consultar a tu médico especialista.

El alcohol: el verano es una época del año en la que el consumo de alcohol se incrementa y, aunque en un primer momento puede causar sueño, conforme el cuerpo lo va procesando, provoca despertares que pueden estropearte el sueño.

El estrés y los dolores óseos y/o musculares: estas son dos de las causas más comunes de insomnio, que debemos tratar siempre bajo prescripción médica.

El ejercicio físico: si realizamos deporte de forma moderada conseguiremos dormir mejor, pero si realizamos ejercicio de manera intensa estaremos aumentando los niveles de alerta durante horas, por lo que conviene realizarlo al menos cuatro horas antes de irse a la cama.

La televisión: muchas personas piensan que mantener la televisión encendida les ayuda a dormir. Sin embargo, la luz de la pantalla reduce los niveles de melatonina, una hormona que induce al sueño. En ese caso podemos utilizar música relajante y a bajo volumen.

Acostarse a una hora distinta cada día: esto es algo muy propio de la época veraniega, pero quizás no sepas que un horario de sueño desordenado es uno de los principales enemigos del buen dormir. Intenta irte a la cama siempre en el mismo horario.

Las largas siestas: otra cosa muy común en verano. Si dormimos durante el día, es probable que no tengamos sueño por la noche, por eso las siestas no deben durar más de 20 minutos.

Algunas soluciones naturales que podemos emplear para conseguir el sueño son:

  • Permanecer en oscuridad y silencio total y, por supuesto, a una temperatura agradable.
  • Tomar suplementos de magnesio y valeriana o darnos un baño de agua caliente con aceite de lavanda antes de ir a dormir.
  • Meditar, realizar taichi o yoga. Los ejercicios de relajación y respiración profunda pueden ser unos grandes aliados para conciliar el sueño.

 

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